TRANSPIRENAICA GRAVEL – De faro a faro

Yo no sabía que con los años la afición de viajar pedaleando se añadiría a mi vida de esta manera, y por ello he querido incorporporar esta disciplina a ascensiones y travesías, ya que dentro del concepto travesías cabe perfectamente el ciclismo en ruta, especialmente si se desarrolla en la montaña, ¿no creéis?

Mi hermano y un amigo suyo recorrieron los Pirineos en BTT hará algo así como 30 años. En aquellos tiempos las bicicletas no eran las de ahora, los medios tecnológicos tampoco, y esto, unido a la épica que rodeaba a este tipo de aventuras, hacía que fuese poco habitual lanzarse a por ellas. Por aquel entonces yo andaba metido en mis cosas de montaña y no presté demasiada atención a tal empresa, pero sin darme cuenta la idea quedó alojada en algún rincón de mi cabeza, esperando pacientemente el momento de germinar. Y no fue hasta mis cincuenta y cinco primaveras que se alinearon los astros y me animé a recorrerla.

La realicé en modalidad de techo a techo, con alforjas, en bicicleta de gravel con neumáticos de 40 mm. No tenía ni quería tener limitaciones de tiempo para poder dedicarme a disfrutar el camino. Quería contemplar, fotografiar, respirar, sin prisas ni atajos. Quería tener algo de tiempo para pasear por los pueblos en los que me alojara, y quería poder descansar lo suficiente como para no pinchar a media ruta. No es esta por lo tanto la historia de una gesta deportiva sino la de un viaje.

Realicé la ruta en solitario, pero jamás me sentí solo. Mención principal para Iris, mi compañera de vida, a quien no sé como agradecer su apoyo incodicional así como su paciencia, especialmente durante las semanas de preparación. También para Santi y Xavi, dos grandes amigos que se desplazaron hasta Saint-Lary-Soulan y con quienes tuve la alegría de compartir una etapa. Como no, para Michael, quien no dudó en acompañar a Iris a recibirme a Hondarribia, aunque no sé si tanto por la amistad que nos une como por su incapacidad de resistirse a un buen txuletón. Y desde luego también para Eladio, Carles, Marian, Lluís, Iker, Cristinas, Helen, Laura, David, y todas las personas que de un modo u otro estuvieron conmigo durante esos días.

Diseñé el track durante semanas. Busqué rodar siempre que fuese posible por pistas en buen estado y carreteras locales o vecinales; evitar al máximo las carreteras más concurridas; permanecer dentro de lo posible lo más cerca de la divisoria geográfica y pasar por todos los puertos posibles evitando los valles longitudinales a lado y lado de la cadena; así como visitar ciertos lugares y pueblos concretos por su relevancia paisajística, turística o cultural, o simplemente por mero capricho.

Por eso el recorrido no repara en rodeos y enlaza valle a valle superando un sinfín de puertos, atravesando pueblos, siguiendo ríos y cruzando frondosos bosques, recorriendo carreteruelas serpenteantes y planeando por altas y verdes praderas.

Sé que esta ruta es muy popular hoy en día, que no estoy descubriendo nada y que hay ya incluso varias carreras organizadas que la recorren de diversas maneras. Esta ha sido simplemente, parafraseando a Sinatra, my way.

Datos técnicos:

  • Recorrido: 1000 km
  • Desnivel +: 28.500 mt

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